Equipamiento Industrial

Estanterías sin tornillos: qué las hace diferentes

estanterias modulares en uso

Cuando me propusieron por primera vez escribir sobre las estanterías sin tornillos, no tenía muy claro qué podía aportar sobre el tema. Después de todo, se trata de una estructura con laterales y estantes destinada a almacenar cajas, repuestos, herramientas o insumos. Sin embargo, esa percepción cambió rápidamente cuando comparé cuánto tiempo requiere armar una estantería tradicional frente a un sistema de encastre.

En una prueba de montaje realizada por nuestro equipo, que podés ver en YouTube, un módulo tradicional de cuatro estantes tardó 22 minutos y 34 segundos en quedar armado. La estantería sin tornillos, incluso contando con cinco niveles, se completó en apenas 6 minutos y 42 segundos. En ese caso concreto, el sistema redujo el tiempo de armado cerca de un 70 %.

La diferencia no se explica solamente por la experiencia de quien realiza la instalación, sino que surge de un diseño pensado para eliminar gran parte de los tornillos, tuercas, perfiles y operaciones repetitivas que suelen convertir el montaje en un proceso largo y poco práctico.


Qué significa realmente “sin tornillos”

No se me escapó la ironía de que el primer paso para armar una estantería “sin tornillos” fuera instalar una placa estabilizadora posterior con cuatro tornillos. El nombre no significa que la estructura no utilice absolutamente ninguno, aunque admitamos que “estantería sin tornillos” suena bastante mejor que “estantería con cuatro tornillos”. En realidad, hace referencia a que los estantes no necesitan atornillarse individualmente a los laterales, ya que se instalan mediante un sistema de clips metálicos y encastre.

Una vez estabilizada la estructura, el montaje de los niveles sigue un proceso muy simple:

  • Los clips se colocan en las ranuras de los laterales, a la altura deseada.
  • Cada estante se apoya directamente sobre cuatro clips.
  • No es necesario colocar tornillos, tuercas ni perfiles angulares en cada nivel.

De esta manera, los cuatro tornillos cumplen una función puntual de estabilización, mientras que la mayor parte de la estructura se monta mediante encastres. Ahí es donde el nombre empieza a tener mucho más sentido.


La simplicidad del armado empieza en la fabricación

Durante una visita a la fábrica entendí que no alcanza con crear un diseño de encastre. Para que el sistema funcione correctamente y tanto la estructura principal como cada uno de los estantes queden firmes, la precisión de fabricación es un punto clave.

Es difícil escribir un artículo sobre un producto que comercializamos sin ser un poco parcial, pero durante el recorrido por las instalaciones y al ver cómo se fabricaban las piezas, hubo tres aspectos que realmente me impresionaron:

  • La calidad de fabricación: el plegado de los perfiles de acero y de los estantes, junto con la prolijidad de los puntos de soldadura.
  • Las terminaciones: el tratamiento de lavado y fosfatizado de las piezas, combinado con la pintura en polvo electrostática, da como resultado una terminación pareja y muy prolija.
  • La repetibilidad: mediante máquinas modernas de corte láser y plegado automático, las medidas y formas pueden repetirse de manera consistente en cada una de las piezas.

En términos simples, reducir la cantidad de tornillos puede hacer que una estantería sea más rápida de armar, pero eso por sí solo no garantiza un buen resultado. Para que el montaje sea realmente sencillo y la estructura quede firme y confiable, hacen falta un buen diseño, piezas precisas y una fabricación prolija.


Distintas formas de aprovechar el espacio

Una vez montada la estructura, el sistema de apoyo de los estantes también influye en el aprovechamiento del espacio. Como cada nivel descansa directamente sobre los clips laterales, el plano de carga queda libre de perfiles en forma de L que sobresalgan sobre la superficie. Aunque parece un detalle menor, facilita la colocación y extracción de cajas, especialmente cuando están ubicadas en los extremos.

La configuración puede adaptarse a las necesidades de cada depósito:

  • Los módulos pueden compartir laterales.
  • La altura de los estantes puede regularse.
  • Se pueden incorporar divisiones, cajones o espacios para contenedores plásticos.
  • La instalación puede ampliarse cuando aumenta la necesidad de almacenamiento.

El sistema también puede utilizarse para desarrollar pasillos elevados entre las propias estanterías. En estas configuraciones se emplean laterales reforzados y pisos diseñados específicamente para este uso. De esta manera, los depósitos con suficiente altura pueden incorporar nuevos niveles de almacenamiento y utilizar mejor el volumen disponible.


Conclusión

La rapidez de armado no surge únicamente de eliminar tornillos, sino de combinar un diseño bien resuelto con piezas fabricadas con precisión. En un solo módulo, la diferencia de tiempo frente a una estantería tradicional ya es considerable. Cuando se proyecta sobre decenas o cientos de unidades, el impacto en horas de trabajo y tiempos de instalación puede ser muy significativo.

Después de ver el proceso de fabricación y el sistema funcionando en la práctica, quedó claro que no se trata simplemente de una estantería más fácil de armar. Es un sistema modular, prolijo y flexible para organizar el almacenamiento y aprovechar mejor el espacio disponible.

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